Disfruta de parque de aventura en familia Barcelona

20 de Marzo de 2016
Este puente de marzo estuve con mi familia en Barcelona, recorriendo la ciudad y entorno. Después de tres días callejeando y visitando parques y museos, valoramos la posibilidad de hacer algo cerca de Barcelona en plena naturaleza.

La Oficina de Turismo nos recomendó algunos parques naturales como Montserrat y el Montseny, y optamos finalmente por el Montseny ya que estaba cerca, disponía de buenas comunicaciones con la ciudad por autovía y tenia una gran variedad de equipamientos y servicios. Por la mañana aprovechamos el día para subir al Centro de Interpretación de Santa Fe, a más de 1000 m de altitud donde nuestra sorpresa fue !que estaba nevado! (y era a finales de marzo).

Tras este paseo por el Montseny, bajamos a Sant Antoni de Vilamajor donde está ubicado Aira, un parque de aventura en una zona boscosa y rural. Allí nos presentaron a los monitores deportivos que enseñaron a mi hija y sobrinas como debían subir al parque aéreo de puentes y tirolinas. Tras una explicación didáctica sobre seguridad el grupo subió al primer árbol para abordar el primer reto: un puente mono que debían pasar de uno en uno. Poco a poco las niñas fueron manejando las cuerdas y mosquetones de seguridad, para llegar a una zona de tirolinas y puentes monos de diferente dificultad. Estamos haciendo el nivel intermedio del parque, ya que los tres niveles se asignan en función de la estatura y edad. Al finalizar el ruta aérea, tocaba el postre final: bajar por una de las tirolinas más grandes y largas de Catalunya con más de 260 m de recorrido. Para ello pasamos el inmenso prado donde están los ponis, hasta llegar a un gran árbol al que tuvimos que ascender por escaleras a una plataforma. Desde allí el monitor nos dio los últimos consejos y fue todo muy rápido pero emocionante.

Cuando acabamos la tirolina, tocaba un pequeño paseo en poni aunque esto ya lo dejamos por falta de tiempo ya que tocaba ir a comer en el restaurante-Hotel rural de Aira tiene en el parque. Sin embargo antes de subir a comer, tuvimos tiempo para escalar en el rocódromo que está en la entrada del edificio. Tras una buena comida, solo quedaba regresar a Barcelona al hotel, para recordar que muy cerca de la gran ciudad hay espacios naturales interesan tes y divertidos para ir con niños.