Un tour por el Madrid de los Austrias

4 de Enero de 2019

Con la llegada
de los Habsburgo, el poder de la ciudad de Madrid no hizo otra cosa que crecer
y consolidó su denominación como capital de España. Siglos donde se
construyeron algunos de los emblemas y edificios más importantes de la capital
en una ruta que es imagen viva de una época arquitectónicamente dorada de una
de las ciudades más visitadas de Europa, Madrid.





Desde hace
siglos, su condición de capital de España y su posición geográfica en el centro
de la Península Ibérica, han dotado a la ciudad de Madrid de un papel clave en
prácticamente todos los acontecimientos históricos que han tenido lugar en el
país. Madrid puede presumir de
reunir un conjunto arquitectónico envidiable
y sus barrios, de historias
propias que han pasado a los anales de la historia
. También muchas de sus
poblaciones han sido vitales en muchos momentos de la historia de España. No es
extrañar que, por todo ello, Madrid sea uno de los puntos turísticos más
importantes del estado e incluso de Europa.





La capital de
España puede presumir de tener muchas zonas emblemáticas y transitadas por sus
vecinos y visitantes pero, sin duda, una de las que más llama la atención es la
ruta conocida como la del Madrid de los Austrias. Se trata de  un trazado que se
remonta a la Edad Media y vinculada a la expansión urbanística que inició la Casa de Austria
.
La dinastía de los Habsburgo inició su reinado con Carlos I, obsesionado con la
creación de monumentos y palacios con los que embellecer la ciudad. Pero fue
con Felipe II cuando, con el traslado de las Cortes a Madrid, cuando ésta vivió
su monumento más esplendoroso. El Madrid de los Austrias es un recorrido por
significativos edificios renacentistas y barrocos que se alzaron entre los años
1500 y 1850 y que cabe la pena descubrir.





La primera
parada, es la plaza de Ópera donde
se puede encontrar el espectacular Teatro
Real de Madrid
, promovido por el rey Fernando VII y buen amante de la
ópera. Por la izquierda del mismo, se llega hasta el Palacio Real, levantado por orden del rey Felipe V en 1738 sobre el
solar dejado por el Real Alcázar, destruido parcialmente por un incendio en
1734 y, oficialmente, residencia de la Familia real española. Cerca, la Catedral de la Almudena, de más reciente
construcción, el Palacio del Consejo de
Estado y Capitanía General
en un edificio barroco del siglo XVII y en el
cruce de dos emblemáticas calles, Bailén
y la Calle Mayor





Subiendo por
la calle Mayor, nos encontramos con la Plaza
de la Villa
, antigua sede del ayuntamiento, y donde se pueden observar
otros edificios importantes como la Casa
de la Villa
, la Casa Cisneros y
la Torre de Lujanes. La Plaza Mayor es la siguiente parada.
Majestuosa como pocas y con alrededor de cinco siglos de vida, recibe este
nombre de una Ordenanza de los Reyes Católicos de 1480 que dictamina que ese
era el nombre que debía recibir todo aquel lugar de una población con
suficiente espacio abierto para celebrar el mercado y en el que se debía
instalar la casa consistorial del ayuntamiento. A pocos metros, sobresale la casa de la Panadería y la estatua de Felipe III en medio de la
famosa plaza.





La Plaza de San Andrés en el barrio de la
Latina, la capilla de San Isidro, la
calle Postas y la Puerta del Sol, epicentro de la ciudad
son otros sitios emblemáticos de esta ruta. Donde también destaca la estatua del Oso y del Madroño, la estatua de Carlos III a caballo, el
famoso reloj de la Puerta del Sol, la entrada a la Casa de Correos, el famoso
Km.0
, el convento de las Descalzas
Reales
en la calle Arenal y la iglesia de San Ginés.