El viaje comienza en Madrid, donde tomaréis vuestro vuelo con Iberia rumbo a Orlando. A la llegada, un traslado privado os estará esperando para llevaros cómodamente hasta el hotel, algo especialmente práctico cuando se viaja con niños y equipaje. Tras el check-in, lo ideal es dedicar la tarde a descansar, explorar un poco el hotel y cenar de manera tranquila para aclimataros al cambio horario.
El segundo día está reservado para Magic Kingdom, el parque más emblemático y el preferido de la mayoría de las familias. Después del desayuno en el hotel, comienza la jornada llena de magia: conocer personajes, disfrutar de atracciones para todas las edades y dejarse sorprender por sus desfiles. Si tenéis energía, el espectáculo nocturno frente al Castillo de Cenicienta es un momento inolvidable, aunque siempre podéis regresar antes si los pequeños lo necesitan.
Para no sobrecargar a la familia, el tercer día es libre, pensado para descansar tras el impacto del primer parque. Podéis relajaros en la piscina del hotel, pasear por Disney Springs, disfrutar de un helado o dedicar un rato a compras en algún outlet cercano. Este respiro a mitad del viaje suele ser clave para que todos mantengan el ritmo y disfruten más los días siguientes.
Con energías renovadas, el cuarto día os llevará a EPCOT, un parque ideal para familias curiosas que disfrutan descubriendo culturas y espacios más tranquilos. El recorrido por los pabellones de diferentes países del World Showcase, las atracciones familiares y la oferta gastronómica harán que el día sea tan divertido como relajado.
El quinto día continúa la aventura en Disney’s Hollywood Studios, donde los amantes del cine y las series —independientemente de la edad— encontrarán experiencias emocionantes. Desde el mundo de Star Wars: Galaxy’s Edge hasta la colorida zona de Toy Story, pasando por espectáculos en vivo, es un parque que combina adrenalina y diversión familiar a la perfección.
El sexto día está dedicado a Disney’s Animal Kingdom, un parque perfecto para familias que disfrutan de la naturaleza. El safari de Kilimanjaro es una de las experiencias más recomendadas para los niños, y el mundo de Avatar – Pandora, con su ambientación espectacular, suele fascinar tanto a mayores como a pequeños. Es un día más tranquilo dentro de los parques, ideal para cerrar los cuatro días de entradas.
En el séptimo día, ya sin parques programados, tendréis la oportunidad de descubrir Orlando más allá del mundo Disney. Las familias pueden disfrutar de una visita a ICON Park, donde la gran noria, el museo de cera y el acuario ofrecen entretenimiento para todas las edades. Otra alternativa es dedicar unas horas a compras en los Orlando Premium Outlets, hacer un paseo en airboat por la naturaleza para ver caimanes en su hábitat o simplemente pasar una tarde agradable en Disney Springs, donde la oferta de tiendas, restaurantes y espectáculos es ideal para toda la familia.
Finalmente, el octavo día llega el momento del regreso. Después del desayuno y el check-out, vuestro traslado privado os llevará al aeropuerto para tomar el vuelo de vuelta a Madrid, poniendo fin a una semana llena de recuerdos mágicos y momentos especiales en familia. Noche a bordo y llegada a ciudad de origen.
