Durante un fin de semana en PortAventura podéis organizar vuestro tiempo para disfrutar sin prisas. El primer día empezáis recorriendo las atracciones pensadas para los más pequeños, combinándolas con otras que podéis compartir todos juntos. Entre risas, espectáculos familiares y paradas para comer, el día se llena de momentos que os permiten disfrutar al mismo ritmo, niños y adultos.
El segundo día es perfecto para descubrir nuevas zonas, repetir vuestras atracciones favoritas y animaros con experiencias más emocionantes para quienes buscan un extra de adrenalina, mientras los más pequeños siguen teniendo opciones adaptadas a su edad. También encontráis espacios para pasear con calma, descansar y disfrutar juntos, haciendo que la escapada sea cómoda y equilibrada para toda la familia.
Al final del fin de semana volvéis a casa con la sensación de haber desconectado de verdad, habiendo compartido tiempo de calidad y creado recuerdos que se quedan con vosotros mucho más allá del viaje.